sábado, 10 de noviembre de 2007

LOS "COMPRACHICOS"

Soy incapaz de contar el libro, e incluso este vago resumen estará lleno de errores. Lo que verdaderamente sé es la fascinación que "El hombre que ríe" pudo infundir a un adolescente, la aceptación apasionada de un mundo más rico y misterioso y terrible que el que me rodeaba entonces.
Me ocurre todavía antes de dormirme, ver un paisaje nocturno por el que avanza un niño desfigurado; en algún momento surgirá la horca con sus espantoso morador. Cuando me duermo, del otro lado de la noche me está ya esperando alguien que sonreirá indulgente después de los fantasmas de la duermevela, pero que nunca, a ningún precio, volverá a leer "El hombre que ríe".

Julio Cortázar

En el siglo XVII había un grupo semisecreto llamado los "comprachicos". Esta banda itinerante compraba niños a familias humildes e ignorantes de Europa (ahora serían las familias africanas) para deformarlos a temprana edad, era la técnica del moldeado de un ser vivo. Luego se dedicaban al lucrativo negocio de entrenarlos como bufones para las cortes de los tiranos de la época, se convertían de este modo en horribles y lamentables despojos humanos. Victor Hugo hace referencia a este siniestro grupo en el libro "El hombre que ríe". Ya desde tiempo inmemorial en la China se practicaba el horrible "arte" de moldear seres vivos. Se tomaba un tierno niño de dos o tres años y se le colocaba en una vasija de porcelana a tiempo completo, la vasija tenía unos orificios para la cabeza y los pies. El embutamiento duraba varios años. Se conseguía de este modo monstruos humanos. En la China de hace unos pocos lustros aún se practicaba algo parecido pero con los pies de las mujeres. Volviendo a la Europa del siglo XVII y a los horribles "comprachicos" o "compraniños" comentar un poco de su dantesco trabajo con los niños. Primero el rostro del niño era deformado con horripilantes incisiones hechas bajo los efectos de las drogas. El grupo estaba formado por al menos de un médico (los antecesores de los médicos nazis) o alguien con conocimientos básicos de medicina. Se practicaba entonces ciertos "cortes" quirúrgicos esculpiendo en la carne de los niños deformaciones transformándolos en monstruos, payasos y bufones. Si por desgracia sobrevivía era introducido en un barril donde se veía limitado en el desarrollo, su cuerpo adquiría así la forma del envase. Para acabar con este terrible proceso se actuaba sobre la mente, era importante de que el niño no adquiriera la conciencia de lo que sucedía realmente y así borrar recuerdos que no fuesen de la doctrina "de hacer reír" para que su futuro amo se divierta a gusto. En el caso del libro de Victor Hugo, el niño protagonista lo desfiguró Hardquanonne, un flamenco poseedor de los secretos del doctor Conquest, que le practicó la operación "bucca fissa" que le deformó el rostro para siempre marcándolo con una sonrisa perenne (mucho más tarde en el cómic de Batman apareció su predecesor con el nombre The Joker). Sólo podía suprimir su sonrisa de su rostro con una concentración y un dolor inmensos y se convertía así en temible. El director alemán Paul Leni filmó en 1928 "El hombre que ríe" basado en el libro del autor francés. Lo que más me impresionó fue la primera parte de la película donde aparece ese grupo llamado los "comprachicos". El inicio es magistral y logra erizar el vello en más de una ocasión. Todo acompañado con unas imágenes demoledoras inspiradas en la fotografía del gran cine impresionista alemán. La segunda parte se decanta en una previsible historia de amor que no logra mantener la fuerza del inicio. El maestro Ingmar Bergman en la película "En presencia de un Clown" representaba al diablo como un payaso de circo. Desde pequeño a Bergman le horrorizaba el payaso listo, normalmente vestido de blanco, con una ceja muy marcada y arqueada y que constantemente se burlaba del otro payaso más bobalicón. Me viene a la mente a raíz del filme una frase: "No hay nada más terrible que la sonrisa del payaso en la noche con la luz de la luna".

18 comentarios:

Desesperada dijo...

hasta qué cotas de horror puede llegar el ser humano, andrei.

Exiliado dijo...

Un relato magnífico, de un escritor magnífico. Lo volveré a leer por su culpa Maumau-Andréi.

maumaunoexiste dijo...

Hola,
La crueldad humana a veces no tiene límite.
Un libro muy difícil de encontrar así como la película.
SAludos!!!

SallanWorld dijo...

Quizá fueron las acciones de los comprachicos las que iniciaron la leyenda del hombre del saco...

maumaunoexiste dijo...

Muy buena e inteligente observación capitán Haddock!!!
SAludos.

ekilore dijo...

Respecto a lo que nombra Sallanworld, conozco una historia que os dejaría los pelos de punta.

Me la contó la madre de un ex-novio que a su vez le ocurrió a su madre y a su tía y está relacionada con un sacamantecas, como se le conoce por aquí al hombre del saco.

Los secuestros de niños eran reales, en Navarra había una trama de tráfico de órganos detrás y sé que al menos un médico de Barcelona era el mayor responsable.

Por supuesto, a los pobres nunca se les cree y los ricos tapan bocas con dinero pero siempre hay gente para contarlo...

SallanWorld dijo...

Esto se anima. Menos mal que hay otro post encima para taparlo, y así no lo ven los niños.

Respecto de los sacamantecas, simplemente tecleen "Enriqueta Martí" en su buscador favorito...

ekilore dijo...

Me he quedado sin palabras con la historia... Así que era cierta la trama de abogados, médicos y personas de la alta sociedad implicadas...

Qué personajes oculta Barcelona!

Exiliado dijo...

En la zona del Priorat,todavía se pueden escuchar las historias de las desapariciones de niños varones de corta edad, que eran llevados a casas de gente acomodada para ser violados y comidos, en rituales destinados a preservar a los practicantes de todas la enfermedades conocidas.
La alta burguesía catalana tiene una amplia experiencia en tapar sus vergüenzas con dinero, lo que la iguala a cualquier otra alta burguesía, pese a quién pese.

maumaunoexiste dijo...

Como diría Kurtz: ¡El horror!,¡el horror!
Y Eliot: This is the way the world ends


SAludos!!!

SallanWorld dijo...

La función de follow-up comments hace que los comentarios de esta entrada sean cada vez más inquietantes. Es más que probable que las leyendas del Priorat y la historia de la vampira de la calle Ponent tengan cierta conexión. Habrá que investigarlo...

Exiliado dijo...

No parece que estuvieran conectados, las narraciones hablaban de gente rica de Tortosa y Lérida. En cualquier caso, desmienten esa teoría de que en la Cataluña catalana nunca pasaba nada.

ekilore dijo...

Desde luego, aburrirse, no se aburrían...

Talita dijo...

Leyendo un libro de Donzelot me he encontrado con los "comprachicos" y el Google me ha llevado a tu Blog, la entrada me ha encantado y el libro intentaré encontrarlo. Gracias.

Champollion'sWay dijo...

Me gustaría saber en qué bibliografía (a parte de Victor Hugo) encontraste la información sobre los comprachicos y la operación bucca fissa. Gracias.

Anónimo dijo...

Lei hace muchos años "L´homme qui rit" de Victor Hugo y en el el capítulo "Los comprachicos" que me impresionó mucho y que traduje para enseñar a personas de mi entorno.

No he encontrado referencia literaria sobre los comprachicos, más que en "Canciones de Suburbio" de Pio Baroja l.944 Pag.119/120 "El desfiladero de Pancorbo" uno de cuyos versos es
" Pegasos con pies alados
Polifemos de un solo ojo COMPRACHICOS con navaja
y contrabandistas torvos.

Josefa María Setién .
Hondarribía

Maumaunoexiste dijo...

Gracias por su interesante comentario Josefa María.

Tomo nota del libro y cuando pueda me haré con él.

Saludos muy cordiales!!

maniasmias dijo...

hola! la peli "El hombre que ríe" ya se puede ver on-line. Os dejo un enlace http://masmaniasmias.blogspot.com.es/2014/03/the-man-who-laughs-el-hombre-que-rie.html

saludos!
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