jueves, 27 de marzo de 2008

UN MOMENTO DE FELICIDAD

Todos los días son iguales, o mejor dicho casi iguales. A veces saliendo del trabajo se desea paz y tranquilidad y se busca un lugar donde refugiarse y sentirse bien. Paseando por la zona más sosegada del barrio donde trabajo, que mantiene aún algunas casas bajas (cada vez son menos) de puertas anchas de madera que recuerdan un pasado rodeado de campos y donde fueron engullidas por una ciudad que creció y crece endiabladamente, me paré un rato como cada jueves a tomar el café vespertino. Es un bar restaurante situado en una plaza tremendamente agradable, con su floristería, su pastelería, su kiosco y con una Iglesia que actúa como santo y seña del lugar. Un oasis en la urbe.
El día frío despedía los últimos rayos solares de la tarde en la plaza, cuando entré para sentarme en el taburete con mesita alta y redondeada situada al lado de la ventana alta y enrejada de la izquierda de la puerta doblemente escalonada. Abrí el libro que paseo y saboreo mientras esperaba que el café se enfriase lo justo. Miré por la ventana la plaza, acto seguido el cansado sol iluminó mi lectura, el campanario daba las seis de la tarde, saboreé el caliente café y surgió un instante de felicidad, un momento de sensación verdadera como diría Handke. Salí cuando acabé el café y pensé que el día lo recordaría por ese momento y que valió la pena por ese instante de felicidad improvisada.

Primeros días de una primavera descubierta en el Fragments Cafè leyendo el libro "La carretera" de Cormac McCarthy y amenizado con música de Jazz.

5 comentarios:

Feingeschliffen dijo...

¡Qué buena pinta! Ningún explorador con mejor instinto que Maumau para descubrir locales con encanto.

Dejarán fumar, espero.

Anónimo dijo...

la carretera, vaya, el siguiente libro en mi lista.

el sitio, especial.

Jove Kovic dijo...

Está en la plaza de la Concordia, amiguitos y amiguitas.
Buen fin de semana

maumaunoexiste dijo...

Se puede fumar y las tapas están buenísimas, espero un día probar el menú que tiene una pinta increíble.

Saludos!!!

Jove Kovic dijo...

Es verdad, dejan fumar, ¡ maldita sea!.